Para prevenir la hernia discal, es importante proteger la columna vertebral y reducir las sobrecargas repetidas sobre los discos intervertebrales. Se recomienda:
Mantener una buena higiene postural:
Adoptar una postura correcta al sentarse, estar de pie y dormir, evitando encorvar la espalda o mantener posiciones mantenidas durante mucho tiempo.
Fortalecer la musculatura del core:
Trabajar abdomen, zona lumbar y musculatura estabilizadora profunda para mejorar el soporte y la estabilidad de la columna.
Evitar levantar peso de forma incorrecta:
Flexionar las rodillas, mantener la espalda recta y la carga cerca del cuerpo, evitando giros bruscos del tronco.
Controlar el sedentarismo:
Realizar pausas activas si se permanece muchas horas sentado y practicar actividad física de forma regular.
Mantener un peso corporal saludable:
Disminuir la presión que soportan los discos intervertebrales.
Progresar el ejercicio de forma gradual:
Evitar aumentos bruscos de intensidad en entrenamientos o actividades físicas que impliquen carga sobre la espalda.

