Terapia manual y movilizaciones suaves, para reducir la rigidez capsular y mejorar el rango de movimiento del hombro.
Ejercicios de movilidad y fortalecimiento, ajustados al nivel de dolor y a la capacidad funcional.
Técnicas de analgesia y electroterapia, como TENS o ultrasonidos, para ayudar a controlar el dolor y la inflamación.
Estiramientos progresivos y seguros, adaptados a cada fase del hombro congelado.
Trabajo de estabilización escapular y fortalecimiento del manguito rotador, fundamentales para recuperar la función y prevenir recaídas.
Educación postural y pautas de autocuidado, para mejorar la evolución y evitar sobrecargas en el hombro.
Plan de prevención y ejercicios de mantenimiento, una vez recuperada la movilidad, para conservar los resultados a largo plazo.
El objetivo del tratamiento de fisioterapia en la capsulitis adhesiva es disminuir el dolor, mejorar la movilidad del hombro y facilitar la recuperación de la actividad diaria, laboral o deportiva sin limitaciones.

