Para prevenir la lumbalgia, es fundamental adoptar hábitos saludables y cuidar la salud de la espalda en el día a día. Se recomienda:
- Mantener una buena higiene postural:
Evitar encorvarse al estar sentado o de pie y mantener la espalda alineada, especialmente durante el trabajo frente al ordenador. - Fortalecer la musculatura del core:
Realizar ejercicios que trabajen abdomen, zona lumbar y musculatura profunda estabilizadora para proteger la columna vertebral. - Evitar el sedentarismo prolongado:
Levantarse y moverse cada 45–60 minutos si se pasa mucho tiempo sentado. - Levantar peso correctamente:
Flexionar las rodillas y mantener la carga cerca del cuerpo, evitando girar el tronco mientras se sostiene peso. - Mantener un peso corporal saludable:
Reducir la sobrecarga sobre la columna lumbar. - Realizar actividad física regular:
Caminar, nadar o practicar ejercicios de bajo impacto ayuda a mantener la espalda activa y resistente.

